TAE

Los préstamos hipotecarios tan comunes en nuestro tiempo son probablemente una de las operaciones financiera más conocidas por los usuarios fundamentalmente porque normalmente son utilizados en la compra de las viviendas, una necesidad, la de la vivienda, básica para los ciudadanos. Sin embargo del mismo modo que como concepto general son conocidos, es bastante común que los usuarios conozcan los detalles que componen estos prestamos, como por ejemplo el TAE.

Es el tipo que fija de manera precisa el coste total del dinero tomado a crédito de las entidades financieras, añadiendo, por tanto al tipo de interés nominal el coste del plazo de la operación y de las posibles comisiones.

El TAE nos permite conocer cuál sería el coste efectivo o real de la operación si los tipos de interés existentes en el momento de la formalización del crédito no experimentaran variación durante toda la vida del mismo, algo que lógicamente, no sucede en los tipos de préstamos a tipo de interés variable; por eso, en este tipo de préstamos, la TAE no es más que una referencia.

Es un instrumento más útil y válido en los préstamos hipotecarios a interés fijo, ya que permite efectuar más adecuadamente comparaciones entre diferentes ofertas.

Tal vez para el usuario no sea necesario conocer a fondo todos los detalles concernientes a este tipo de operaciones financieras sin embargo en un mercado cambiante donde a diferencia de antaño un préstamo de estas características no implica la fidelidad constante a la entidad que lo proporciona, cuanta más información maneje el usuario mayores posibilidades de acertar en sus elecciones tendrá.