Contrato de préstamo entre particulares

 

Cuando necesitamos dinero, bien sea para salir de un apuro o para comenzar un negocio, la primera vía de financiación en la que pensamos es un préstamo de una entidad bancaria. Desde el comienzo de la crisis, sin embargo, lograr que una entidad nos considere aptos para un préstamo se ha convertido en casi una misión imposible, lo que ha hecho nacer otras alternativas de financiación, como los préstamos de entidades financieras o los préstamos entre particulares.

Contrato de préstamo entre particulares

Estos préstamos, solicitados a amigos o familiares, suelen cerrarse por un acuerdo verbal, en el que se confía en la palabra del otro, en la mayoría de los casos porque a quien presta el dinero le da apuro mostrarse desconfiado. Sin embargo, realizar un contrato por escrito no debe presuponer desconfianza. Muy al contrario, es un acto que puede li9brarnos de muchos quebraderos de cabeza futuros.

Donación encubierta

Realizar este contrato es aconsejable cuando la cantidad prestada es importante, ya que si Hacienda ve este incremento de patrimonio puede entender que estamos realizando una donación encubierta, lo que puede suponernos problemas con el fisco. Para evitar esto, deberemos acercarnos a la Delegación de Hacienda de nuestra localidad y legalizar el contrato ante la misma. También podemos hacerlo ante Notario, pero ya tendríamos que hacer frente a los gastos derivados del trámite.

Además, estos préstamos privados están exentos del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales, por lo que firmarlos no supone tener que hacer frente a ninguna obligación tributaria.

Contrato

Uno de los problemas a la hora de solicitar un préstamo a una entidad financiera son los altos intereses que debemos abonar por él. Entre particulares, sin embargo, tenemos la ventaja de que suele realizarse sin intereses, circunstancia de la que se dejará constancia en el contrato.

En él también aparecerá el capital entregado, el plazo de devolución, cómo se solventarán las cuestiones relativas al préstamo y la firma de ambos contratantes indicando su conformidad.